Inicio > Temas de Actualidad > Germán Navas personaje del año

Germán Navas personaje del año

Germán Navas personaje del año El Espectador. Diciembre 13, 2009. Le dicen “el dedo inquisidor del referendo” por su denuncia contra los 86 representantes que aprobaron el proyecto en el Congreso y su promotor, Luis Guillermo Giraldo. Germán Navas Talero es un bogotano raizal, que con carácter ha logrado notoriedad en el azaroso universo de la Cámara de Representantes, de la cual es miembro en representación del Polo Democrático Alternativo. Sus colegas lo respetan, lo detestan o sencillamente le (...)

Germán Navas personaje del año

El Espectador. Diciembre 13, 2009.

Le dicen “el dedo inquisidor del referendo” por su denuncia contra los 86 representantes que aprobaron el proyecto en el Congreso y su promotor, Luis Guillermo Giraldo. Germán Navas Talero es un bogotano raizal, que con carácter ha logrado notoriedad en el azaroso universo de la Cámara de Representantes, de la cual es miembro en representación del Polo Democrático Alternativo. Sus colegas lo respetan, lo detestan o sencillamente le temen, pero a ninguno le resulta indiferente, porque saben que no tiene pelos en la lengua, ni siquiera cuando se trata de sus propios compañeros de bancada. La razón de que Navas Talero sea quien es hoy en el Congreso, se debe a los debates parlamentarios que ha enfrentado, a los proyectos de su autoría que hoy son leyes, pero sobre todo a que de su pluma han salido las denuncias penales contra sus compañeros congresistas que aprobaron la primera reelección y el referendo reeleccionista. Fue Navas quien puso el grito en el cielo cuando Yidis Medina y Teodolindo Avendaño de la noche a la mañana se voltearon para acoger las banderas reeleccionistas y permitir la prórroga del período presidencial. Entonces Navas Talero recusó a Yidis, la denunció por haber recibido favores del Gobierno a la hora en la que con la calculada ausencia de Teodolindo salvaron el acto legislativo que autorizó la primera reelección. Esa primera denuncia de Navas Talero no avanzó ni en la Corte ni en la Procuraduría, porque las incipientes pruebas que entonces se recaudaron no confirmaron los graves sucesos que cuatro años después quedaron al descubierto por el magnífico trabajo de Noticias Uno, su director Daniel Coronell y su acucioso equipo de periodistas independientes. Muy pocos creyeron en esas querellas de Navas y hubo quienes lo miraban como un loquito, hasta que un buen día Yidis Medina prendió el ventilador y terminó presa, al igual que su socio de aventura, Teodolindo Avendaño. Sin que se haya doblado la delictuosa página de la primera reelección, de nuevo el Congreso decidió impulsar el tortuoso proyecto de convocatoria de un referendo popular para preguntarle al pueblo si quiere una nueva reelección del presidente Álvaro Uribe. También en esa ocasión, Navas estuvo atento a denunciar otras irregularidades, que a lo mejor la Corte Constitucional —de mayoría uribista—, pasa por alto, como hace cuatro años con la primera reelección. Los congresistas, presionados por el Gobierno, se atrevieron a votar afirmativamente el referendo, a sabiendas de que no podían hacerlo, porque el Registrador Nacional del Estado Civil no había expedido —ni lo ha hecho aún—una certificación aprobando las confusas cuentas de los promotores de ese referendo, del que, por ejemplo, todavía no han sido capaces de explicar por qué la firma Transval, de la organización DMG, transportó gratuitamente las planillas de las firmas. Navas volvió a protestar, les advirtió a sus colegas que aprobar el referendo sabiendo que no podían siquiera votarlo, era incurrir en el delito de prevaricato. Pudo más la aplanadora de Palacio. Los representantes le obedecieron al Gobierno y cuando creyeron que las constancias de Navas Talero eran simples patadas de ahogado, se llevaron una sorpresa grande cuando los noticieros de televisión transmitieron las imágenes de su aguerrido colega denunciando en la Corte a los 86 parlamentarios que contra viento y marea aprobaron la convocatoria del referendo. Hoy, más de uno de los arrojados congresistas prorreferendo está entre arrepentido y temeroso de que esa audacia termine en cárcel o en pérdida de investidura, y que el Gobierno los deje solos, como a Yidis y Teodolindo. A Navas Talero no le resulta exótico ni difícil haber llevado a sus compañeros a los estrados judiciales, donde él se mueve como pez en el agua. La primera imagen que se conoció de este fogoso congresista, fue la de un incisivo interrogador en el programa de televisión Consultorio Jurídico, donde concursaban estudiantes de derecho de todo el país. Pero Navas no llegó a la televisión por azar, menos por prebendas o canonjías. Se ganó ese puesto y lo supo sostener porque en su vida ya se registraba un impresionante recorrido como juez permanente de Instrucción Criminal, comisario de Policía Judicial, fiscal instructor y también asesor jurídico de la Procuraduría, procurador de Distrito Judicial y jefe de Personal de la Procuraduría. Con esa vasta experiencia, no sólo les perdió el miedo a los despachos judiciales y al sofisticado mundo de las diligencias judiciales, sino que además ensayó con reconocimiento generalizado el oficio de abogado litigante, donde también se hizo célebre y respetable. Un alma tan inquieta no podía quedarse inédita y todo ese trabajo quedó además respaldado con varios libros científicos que Navas Talero facturó sobre diversos temas de su interés académico, porque como buen penalista, también ha sido profesor de Derecho Penal General y Especial en su universidad, La Gran Colombia, y en la Santo Tomás de Aquino. Era evidente que con ese torrente sanguíneo de contestatario, tarde o temprano iba a terminar en la política, pero no en la que se hace en conciliábulos o de rodillas, o intercambiando burocracia por votos a favor del Gobierno. El Polo Democrático lo acogió en sus filas como candidato a la Cámara de Representantes por Bogotá, y en esa tarea ya lleva tres períodos sucesivos, ejerciendo el duro papel de opositor a ultranza de un Gobierno que sabe aplastar y que poca audiencia concede al disentimiento. El portafolio de proyectos promovidos por Navas Talero que se han convertido en leyes confirma su dedicación y versatilidad. Desde leyes para ampliar facultades a los estudiantes de consultorios jurídicos hasta las que tienen que ver con el ejercicio de profesiones como la enfermería y la terapia ocupacional, pasando por otras más sobre el impuesto predial, la responsabilidad fiscal, el reconocimiento de la pensión sustitutiva a los beneficiarios, el régimen jurídico de la administración estatal, reformas al código contencioso administrativo, entre otras, han suscitado la atención de este peculiar congresista que se hace sentir con sus puntos de vista y sus implacables juicios. Si pudiera definirse a Navas Talero por su papel en el Congreso, sin duda habría que decir que además de encarnar en la actualidad el ejercicio transparente del control político, es un defensor visceral de la Constitución Política de 1991. No ha habido intento de revisión de la Carta que no se haya estrellado contra el discurso inflamado y de elevado tono social con el que Navas suele enfrentar los embates oscurantistas de la derecha criolla. En lo político, Navas es un izquierdista a secas que aspira a volver al Congreso en la próxima legislatura, en alianza con el senador Jorge Robledo. Su militancia en el Polo Democrático no le hace perder su autonomía, pues al propio candidato de su partido, Gustavo Petro, ya le anunció que lo apoyará pero también que se prepare para sus críticas, seguramente implacables. Es que este bogotano, arropado con una envejecida bufanda, da la idea falsa de estar convaleciente, cuando en verdad es la piedra en el zapato de todo el Congreso.

0 Comentarios
153 Lecturas

Suscríbase a la lista de la Revista Deslinde

Últimos enlaces de interés

Alianza Social Continental

MOIR - Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario

Red Colombiana de Acción frente al Libre Comercio

Calle 51 N0. 9-69, Oficina 401
Tel: (57+ 1) 3128716 - 2488989
Móvil: (57) 316 464 99 86

Seguir la vida del sitio RSS 2.0